Noche

El ritmo, la acción, el reposo, el absurdo danzando en las calles, aterrizando en el bar de Ricardo, seguir al compás rockero en el Julius, la nota brasilera en La Garota, para finalizar en los destiempos de una televisión que nos presenta culebrones mal hechos o series enlatadas repetidas como si fueran nuevas. El movimiento continúa mezclando cerveza, ron, ginebra y con un  poco de suerte, whisky, una tipa chévere y, para rematar, un amanecer catastrófico, más que ratón, un horrible canguro; vaya noche al sabor salsero de Oscar De León y Willie Colón con merengues de Wilfrido Vargas, (Leer más)

Tarde

 Esa temporalidad indefinida, ese momento en el cual uno busca cierta tranquilidad en medio de una mañana agradable y una noche esperada, esa situación sin rasgos determinantes y que se deja llevar sin mucho esfuerzo, es momento en que trato de esconder en cualquier lugar para continuar mi lectura del Manual del distraído de Alejandro Rossi. Pero aquella tarde iba a ser diferente, distinta, nada se componía a mi gusto, nada, es como que esta sociedad estuviera moldeada de tal forma, buscando como respuesta la muerte de sus ciudadanos ante la incompetencia y el desorden. Me llegó la cuenta del

(Leer más)

Mediodía

Es una hora deseada e igualmente, fatal, es el momento de mayor ruido, un corretear por todas partes en medio del corneteo y la maquinaria que rompe cemento apreciando el desconocimiento a la existencia de la palabra silencio. Mediodía es una instancia deseada, la hora de correr a llenar la panza, mejor dicho, comer pautando un tiempo de tranquilidad fuera del trabajo; bueno, esa expresión de tranquilidad es bastante relativa pero habría querido optar, a esa hora, en la lectura de Lenguaje y realidad: implicaciones ontológicas de la “Lógica filosófica” en Bertrand Russell escrito por Vincenzo Piero Lo Monaco. El

(Leer más)

Amanecer

Esas calles solas, algunos vehículos pasando de un lado a otro sin destino determinado, sin una seña de existencia, como una ruta cotidiana ampliada al domingo, al amanecer de ese último o principio de semana, depende como se le vea, la mayoría no abre los ojos por la hora, es muy temprano. ?Me levanté una madrugada a ver si podía tomar agua. Mi cuarto no estaba lejos de la nevera, pero sí tenía mucha fiebre. Sobre la nevera estaba un pequeño perro de yeso que empezó a crecer y a crecer: yo sentía que se me venía encima, por eso (Leer más)

Bienvenido a Bligoo

¡Hola! Este es el primer artículo de tu nuevo sitio, puedes borrarlo o modificarlo a tu gusto. También podrás publicar noticias, fotos, videos, eventos, encuestas y mucho más.

Si tienes dudas sobre cómo comenzar con tu nuevo sitio, te recomendamos visitar el sitio de ayuda de Bligoo, también puedes leer consejos y recomendaciones del equipo Bligoo en nuestro blog, o comunicarnos directamente tus dudas o ideas a través de La Cocina de Bligoo, donde nuestro equipo y otros usuarios de Bligoo podrán responder a todas tus inquietudes.

Mucha suerte :)

Cerrar